domingo, 23 de noviembre de 2014

El Bosque - Escena 7



 Hay algunos secretos que guardan los animales cuando miran los ojos de los niños y hay niños que se aglomeran para conocer mis secretos.

  Me miro en el espejo más grande de la casa y veo las noches frías cuando jugué a ser niña. En una gota se refleja el universo y si tocan las hojas se convierten en agua nada más. Agua que lo invade todo. Agua que flota.

Hoy se detuvieron la nubes dejando silencio y sarcasmo en sus rezos.  
    El silencio de las nubes son rezos por mí. Veo reflejado en ellas, como en un espejo, los juegos de la noche fría y caen gotas del cielos como hojas de los árboles en el agua.
Hojas que caen como gotas empapando el alma.

 Somos parte de un laberinto infinito y a veces no queda más que usar los pies como juguetes. Silenciosos como si fueran animales, como cachorros llenos de secretos.

El espejo moribundo refleja siempre seres que caen con el viento y brotes de sombras. Se cae el cielo porque todos rezan y nacen nubes en silencio.


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